Uno de nuestros principales objetivos a la hora de educar a nuestros hijos e hijas, debe ser el conseguir que adquieran una conducta asertiva, que comprendan que es un estilo de relación, con uno mismo y con los demás, y que nos ayuda a resolver mejor nuestros problemas cotidianos y sentirnos mejor.
Prever las consecuencias de nuestros actos es empezar a ser responsable; sólo un individuo responsable puede gozar de libertad.
Además es importante fortalecer la autoestima, como necesidad fundamental del ser humano, que nos ayuda a decicidir bien y que es clave para un desarrollo sano, teniendo valor de superviviencia.
Os proponemos leer este cuento y reflexionar acerca de él con la ayuda de las preguntas y pautas que vienen a continuación.
Hace mucho tiempo conocí a un mono al que le gustaba mucho viajar y conocer nuevos lugares y personas; un día decidió ponerse en camino hacia Angola, y esto es lo que sucedió... Después de mucho caminar, llegó hasta el borde de un camino. Allí puso su cola atravesada y se sentó a descansar. De pronto, llegó un hombre conduciendo una carreta y viendo la cola atravesada del mono le dijo:
- “Oye mono, quita tu cola de aquí”.
- “No quiero”, le contestó el mono.
El hombre que tenía que continuar su camino, pasó con la carreta, y la cola... ¡¡¡ZAS!!!, se rompió. El mono miró al hombre y le dijo:
- “Oiga, devuélvame mi cola”.
- “No puedo”, dijo el hombre.
Entonces el mono le dijo:
- “Yo quiero mi cola, si no una navaja”.
Tanto insistió el mono que el hombre no tuvo más remedio que darle una navaja. El mono se fue cantando:“Perdí mi cola, gané una navaja... y me voy para Angola”.
Y caminando, caminando, porque Angola estaba muy lejos, el mono se encontró con una mujer que estaba haciendo cestas de mimbre y cortaba el mimbre con sus dientes. El mono miró a la mujer y asombrado le dijo:
- “Señora, no corte el mimbre con sus dientes. Le dejo mi navaja”.
- “Bueno”, le dijo la mujer. Y tomó la navaja del mono para cortar el mimbre. Y cortando, cortando, la navaja... ¡¡¡ZAS!!!, se rompió. Entonces el mono miró a la mujer y le dijo:
- “Oiga, devuélvame mi navaja”.
- “No puedo”, le respondió la mujer.
Entonces el mono le dijo:
- “Yo quiero mi navaja, si no una cesta”.
Tanto insistió el mono, que la mujer decidió darle una cesta. Y el mono se fue cantando:“Perdí mi cola, gané una navaja; perdí mi navaja y gané una cesta... y me voy para Angola...”.
Y el mono, siguió caminando hasta que vio, en un recodo del camino, a una señora que estaba vendiendo pan en un bolso roto, viejo y sucio; y el mono se escandalizó:
- “Señora, no venda el pan en ese bolso roto, viejo y sucio. Le dejo mi cesta”.
- “Bueno”, le dijo la señora contenta. Y cogió la cesta del mono y empezó a llenarla de pan. Y poniendo un pan tras el otro, la cesta... ¡¡¡ZAS!!!, se rompió. El mono miró a la señora y le dijo:
- “Oiga señora, devuélvame mi cesta”.
Y la señora le dijo:
- “No puedo”.
Entonces el mono le dijo:
- “Yo quiero mi cesta, si no un pan”.
Tanto insistió el mono, que la señora le dio un pan.Y el mono se fue contento por el camino cantando: “Perdí mi cola, gané una navaja; perdí mi navaja y gané una cesta, perdí mi cesta y gané un pan, para, pan, pan... y me voy para Angola...”.Adaptación de un cuento popular peruano
- Continuar el cuento, puedes hacerlo con un grupo de amigas y amigos...
- Dialogar en grupos: ¿Creéis que el mono llegaría a Angola?, ¿por qué?, ¿sabéis dónde está Angola?, ¿qué conocéis de este país?
¿Cómo resolvía este mono las dificultades que se le presentaban?, ¿cómo resolvéis vosotros y vosotras los problemas?, animaros y escribirnos vuestras respuestas.
- Jugar a “Me voy de viaje”, el juego consiste en lo siguiente: os ponéis en círculo e imagináis un lugar donde os gustaría ir. Empieza una persona diciendo “me voy a... y me llevo un abrazo” dándole uno a la persona que está a su derecha. La segunda persona dice “me voy a... y me llevo un abrazo y una palmada en la espalda” dándole las dos cosas a la persona de su derecha. La tercera persona continua y se lleva estas dos cosas y una más, así sucesivamente hasta que el círculo vuelva a la persona que empezó. ¡Animaros! Ya veréis cuantas cosas os lleváis a este viaje imaginario.
- Puedes pensar en la similitud entre viajar y relacionarte con personas de dieferentes procedencias; en ambos casos puedes aprender a aceptar que en el mundo hay diferentes formas de ver la vida, de moverse, de pensar... y valorarlas como cuestiones que pueden aportarte otros puntos de vista que te ayuden a ser más feliz en tus relaciones con compañeros, compañeras, amigos, amigas... a basarlas en el respeto mutuo y a solucionar más fácilmente los problemas, de forma más justa para todas las partes implicadas.
Enlace al material del Día D: Día Escolar de la Paz y la No Violencia
fuente imágenes: isftic
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